Renting de Coches Eléctricos, 4 pautas básicas

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La reciente llegada de los vehículos alternativos ha supuesto la aparición del renting de coches eléctricos. Sin embargo, es necesario analizar si realmente nos conviene elegir un coche con esta tecnología, por lo que a continuación vamos a ver 4 pautas de a tener en cuenta.

¿En qué casos encaja más este tipo de coches?

La mayoría de estos vehículos destacan por el uso urbano e interurbano que su limitada autonomía les proporciona.

Debemos tener en cuenta que esta autonomía no sólo se ve supeditada a los kilómetros recorridos sino también al tipo de conducción y al uso de componentes como el sistema de alumbrado o la climatización que consumen una parte de la energía almacenada enla batería.

El coche eléctrico es ideal para circular por grandes ciudades donde existen protocolos de acceso a determinadas zonas que se regulan por normas medioambientales, tales como Madrid o Barcelona.

Además se beneficia de otras ventajas como aparcar de forma gratuita en las zonas azules y verdes de estacionamiento regulado.

¿El cargador está incluído en el renting de coches eléctricos?

Es muy importante consultar si el cargador que vamos a tener en nuestro domicilio se puede incluir en la cuota mensual.

De esta forma evitamos tener que desembolsar un dinero en su compra e instalación. Un coste que inicialmente no teníamos contemplado y que supone un elevado importe.

¿Se incluyen los mismos servicios que para un coche gasolina o diésel?

Sí, en el renting de coches eléctricos se incluyen exactamente los mismos servicios puesto que algunos como el mantenimiento son necesarios realizarse según la pauta que marque el fabricante.

¿Y si necesito una furgoneta eléctrica?

Los vehículos industriales también se van incorporado a la tecnología del motor eléctrico.

Precisamente son este tipo de vehículos los que demandan empresas y profesionales dedicados al reparto y asistencia que se mueven principalmente  por zonas urbanas.

Gracias a estos vehículos se puede entrar en las áreas restringidas de las ciudades ajustándose a los protocolos de contaminación establecidos por cada ayuntamiento.