La tarjeta de combustible es un servicio que permite tener un control minucioso de los consumos de combustible en cada coche de renting. El carburante representa actualmente cerca del 20% del coste total de la flota.
Con esta tarjeta el conductor no ha de pagar importe alguno de repostaje o peajes, siendo la empresa de renting la que envía una factura mensual a la empresa cliente con detalle de los costes por cada tarjeta de combustible asociada a cada coche, así como un completo informe de gestión de flota con datos por cada vehículo: matrícula, día, lugar, hora de repostaje y kilómetros recorridos.
El informe de la tarjeta de combustible también incluye datos a modo de alarma para facilitar el seguimiento del gasto realizado: repostaje con carburante distinto al que utiliza el coche, llenado superior en litros a la capacidad del depósito, repostajes realizados en fin de semana o con una secuencia inferior a 24 horas, etc.

